lunes, 28 de mayo de 2012

martes, 15 de mayo de 2012

Mr.Oscar Hahn lo dice


Sóplame este ojo


Así que estaban tomándose un café
y conversando solamente
sóplame este ojo

y ahora sóplame este otro
para que se me vuelen los dos
y no te vuelva a ver
nunca más

viernes, 27 de abril de 2012

Limpieza natural



Una receta para hacer jabón en casa, de manera práctica y natural. Era conocido por nuestras abuelitas  como "Jabón de Marsella", libre de colorantes y preservantes artificiales.

Es muy sencillo: colocar tres litros de agua caliente en un recipiente al aire libre e ir agregando lenta y cuidadosamente medio litro de soda caustica. En este paso es primordial ser muy concienzudo pues la mezcla soda cáustica-agua genera vapores que pueden ser lacrímógenos e irritantes en grado sumo. Revuelve y revuelve por diez o quince minutos, y luego agregar tres litros de aceite de oliva, revolviendo siempre para el mismo lado (o se "corta" la mezcla). Puede agregar alguna esencia natural para perfumar, hierbas medicinales y/o aromáticas o tinturas vegetales mientras sigue revolviendo en el mismo sentido, esto hasta que cuaje. A continuación vierte la mezcla en un molde o caja forrado con papel mantequilla y se corta en trozos iguales o en las formas que desee sus jabones naturales. Y voilá!!!!

viernes, 10 de febrero de 2012

Maldita sea

Maldita sea la distancia maldita sea AirFrance y maldito el jefe que no permitió cambiar las vacaciones y malditas las otras aerolíneas y sus bussiness carísimos que no nos permitieron estar juntos este verano

jueves, 1 de diciembre de 2011

Felicidades Don Nicanor!!!


El primer poema largo que aprendí para el colegio fue "Defensa del árbol", a los 9 ó 10 años, y hasta el día de hoy me encanta y siempre que puedo lo recito. En estos días se lo estoy enseñando a mi hermanita de 7 años, la cual ya se aprendió la primera estrofa de "piedra negra sobre piedra blanca" del colosal César Vallejo... Me gustaría que cuando ella sea viejita y yo ya no esté se acuerde de esas tardes de poesía y sonría en nombre mío y de ella.

La poesía es mágica, es el arte más suave pero al mismo tiempo poderoso.

Y Don Nicanor sabe de eso.

Poesía política, romántica, social, antipoesía y poesía y tintes de Violeta y las matemáticas como pasión con las letras que lo interrumpen en la abstracción pero que la hacen aún mejor y la víbora mirando desde un rincón y tus blancos cabellos y el poncho imperecedero y tus bellos ojos y el desenfado refrescante y el genio. El Genio, que es lo que eres.

Felicidades por el Nobel hispano, el Premio Cervantes!!!!

Enhorabuena!!!!

Gracias por los momentos/emociones/recuerdos

jueves, 27 de octubre de 2011

Ustedes, EL PUEBLO, tienen el poder


Lo siento, pero no quiero ser emperador. Eso no me va. No quiero gobernar o conquistar a nadie. Me gustaría ayudar a todo el mundo, si fuera posible: a judíos y gentiles; a negros y blancos. Todos queremos ayudarnos mutuamente. Los seres humanos son así. Queremos vivir para la felicidad y no para la miseria ajena. No queremos odiarnos y despreciarnos mutuamente. En este mundo hay sitio para todos. Y la buena tierra es rica y puede proveer a todos.

El camino de la vida puede ser libre y bello; pero hemos perdido ese camino. La avaricia ha envenenado las almas de los hombres, ha levantado en el mundo barricadas de odio, nos ha llevado al paso de la oca a la miseria y a la matanza. Hemos aumentado la velocidad. Pero nos hemos encerrado nosotros mismos dentro de ella. La maquinaria, que proporciona abundancia, nos ha dejado en la indigencia. Nuestra ciencia nos ha hecho cínicos; nuestra inteligencia, duros y faltos de sentimientos. Pensamos demasiado y sentimos demasiado poco. Más que maquinaria, necesitamos humanidad. Más que inteligencia, necesitamos amabilidad y cortesía. Sin estas cualidades, la vida será violenta y todo se perderá.

El avión y la radio nos han aproximado más. La verdadera naturaleza de estos adelantos clama por la bondad en el hombre, clama por la fraternidad universal, por la unidad de todos nosotros. Incluso ahora, mi voz está llegando a millones de seres de todo el mundo, a millones de hombres, mujeres y niños desesperados, víctimas de un sistema que tortura a los hombres y encarcela a personas inocentes. A aquellos que puedan oírme, les digo: “No desesperéis”.

La desgracia que nos ha caído encima no es más que el paso de la avaricia, la amargura de los hombres, que temen el camino del progreso humano. El odio de los hombres pasará, y los dictadores morirán, y el poder que arrebataron al pueblo volverá al pueblo. Y mientras los hombres mueren, la libertad no perecerá jamás.

¡Soldados! ¡No os entreguéis a esos bestias, que os desprecian, que os esclavizan, que gobiernan vuestras vidas; diciéndoos qué hacer, qué pensar o qué sentir! Que os obligan ha hacer la instrucción, que os mal alimentan, que os tratan como a ganado y os utilizan como carne de cañón. ¡No os entreguéis a esos hombres desnaturalizados, a esos hombres-máquina con inteligencia y corazones de máquina! ¡Vosotros no sois máquinas! ¡Sois hombres! ¡Con el amor de la humanidad en vuestros corazones! ¡No odiéis! ¡Sólo aquellos que no son amados odian, los que no son amados y los desnaturalizados!

¡Soldados! ¡No luchéis por la esclavitud! ¡Luchad por la libertad!

En el capítulo diecisiete de san Lucas está escrito que el reino de Dios se halla dentro del hombre, ¡no de un hombre o de un grupo de hombres, sino de todos los hombres! ¡En vosotros! Vosotros, el pueblo, tenéis el poder, el poder de crear máquinas. ¡El poder de crear felicidad! Vosotros, el pueblo, tenéis el poder de hacer que esta vida sea libre y bella, de hacer de esta vida una maravillosa aventura. Por tanto, en nombre de la democracia, empleemos ese poder, unámonos todos. Lucharemos por un mundo nuevo, por un mundo digno, que dará a los hombres la posibilidad de trabajar, que dará a la juventud un futuro y a los ancianos seguridad.

Prometiéndoos todo esto, las bestias han subido al poder. Pero mienten No han cumplido esa promesa. ¡Ni la cumplirán! Los dictadores se dan libertad a sí mismos, pero esclavizan al pueblo. Ahora, unámonos para liberar el mundo, para terminar con las barreras nacionales, para terminar con la codicia, con el odio y con la intolerancia. Luchemos por un mundo de la razón, un mundo en el que la ciencia y el progreso lleven la felicidad a todos nosotros. ¡Soldados, en nombre de la democracia, unámonos!

Charles Chaplin, discurso final de la película "El Gran Dictador", año 1940.

martes, 25 de octubre de 2011

La repartición de la riqueza y la pobreza





Me parece absolutamente dramática la situación vivida por una madre, cuya hijita de un año de edad estaba dentro del auto que fue robado por un malandrín. El miedo, la angustia, la desesperación de esa pobre mujer debe ser cosa que nadie quiere vivir. Afortunadamente el delincuente se dio cuenta que llevaba a la chicoca en el auto y lo abandonó un par de cuadras más allá. Niña intacta, madre que respira al fin. Todos poniéndonos el sitio de la mujer y alegrándonos por la pronta y alegre resolución del conflicto, que salvo varios moretones en el rostro de la madre (que cual leona se aferro como pudo a la puerta del auto para evitar el robo del auto y su niñita) no pasó a mayores.

Todos justamente indignados despotricando en contra de la fauna ladrona de nuestro país. Los tipos, que muchas veces no tiene más de 15 años, que se meten por puertas y ventanas para robarnos lo que tanto cuesta tener. La sensación de inseguridad al andar por las calles de noche, el cubrir nuestras casas con rejas y alarmas y perros guardianes y cuanta cosa te puedas imaginar para escapar del fantasma de la delincuencia.

No avalo a los ladrones. Creo que existen otros medios para subsistir. Y el daño psicológico que les hacen a quienes asaltan es casi peor que el económico... Pero casi casi los entiendo... Cuando visitan barrios como La Dehesa, Lo Curro, y miran las mansiones enormes y los dos autos más camioneta todo terreno en el garage y las dos empleadas domésticas y la piscina y la moto y la dueña de casa estirada como niña peinada por su mamá y liposuccionada y con cartera al brazo que cuesta un millón de pesos lo mismo su reloj de pulsera y su blackberry y el Ipod y las niñitas que vuelven del colegio que se paga en UF de lo caro que es y el paisajista en el pasto -horror!, digo césped- que cobrará millones por darle un aire zen al jardín y vuelve papá que gana millones a la semana y son todos tan rubios y tan felices y tienen tanto verde y espacio que el delincuente que vive en un block hacinado con la mamá y el papá y las tres hermanas todas con guaguas y el hermano que fuma pasta base y ninguno terminó el liceo y sólo hay pan y té y fideos tal vez y a veces tomates y lechuga para ensalada y el transantiago que demora un par de horas en llegar al centro en medio de apretujes y sudores y malas educaciones y en el barrio no hay árboles sólo tierra reseca y perros vagos y niñitos jugando como pueden en la calle mientras las mamás fuman pasta o toman chelas en la plaza o juegan a las maquinitas a ver si hacen las monedas para el almuerzo y las abuelitas trabajan vendiendo ropa y cachureos en la feria para alimentar sus ingentes familias ya que muchas veces el papá -abuelo- se fue con otra o le gusta el trago o simplemente trabaja de sol a sol y el sueldo mínimo no alcanza para nada como ya sabes y se ve metido en la misma cama con sus hermanos, separados por una cortina colgada del techo para darles intimidad a los otros y el chico delincuente piensa por qué ellos son felices y yo no y lo ahoga la rabia y la injusticia y se junto con los socitos para salir a colgar para tener cosas de marca y verse minos en la disco y para darle algo a la mamita para que no le falta nada nunca y para vengarse de los ricos conchesumadre que viven tan bien y él no

Es INDISPENSABLE CAMBIAR EL SISTEMA ECONÓMICO. Y si los que gobiernan no lo hacen por empatía y justicia ante sus compatriotas, que por último lo hagan para disminuir la delincuencia y sentirse ellos más seguros en sus castillos, mire que gran parte de la mentada delincuencia se origina en la ambición desmedida y en la falta de amor y compasión de la clase dirigente.